Friday, May 30, 2014

The never-ending story


Once upon a time there was a project to build a tram network around the pleasant city of Edinburgh. A type of transport that had been removed more than 50 years before but now, the local council wanted to put it back. The new tram would be modern, faster, more ecological etc. and it would be very easy to travel around the city. The first stage of the project was designed to link the airport to Newhaven and after that, another lines would be developed. Everything sounded great if we only would have a bit of patience during the works… after all it would be a maximum of two years. (We were so innocent).
The first time Princes Street was shut it was only for 9 months... and it really happened this way! I was quite impressed about the organization and punctuality and I thought that this was unlikely to happen in Spain like this. So, despite all the inconveniences of shutting the main street for nearly a year, the project was under way and we would be able to enjoy the new means of transport very soon (we were still innocent).  At this point, there were some voices against the project because Edinburgh had spent so much money in the past removing the old tram network and now, they were spending money again to do the opposite.

And bad news started to appear regarding thetram; the costs were a lot higher than had been estimated at the beginning, exactly as had happened with the Scottish Parliament building a few years previously. The local council got into many disputes with the companies in charge of the project, and the following months we all were witnesses of the failure of the initial project due to contractual disputes and funding crises.  They had almost spent the entire budget building only one third of the whole network!  No wonder that the word “tram” started to grate on Edinburghers´ears and talking about the tram became more controversial than any other delicate issue such as the independence.

Eventually, after many delays, closures of main roads such as Shandwick Place, Haymarket and Princes Street again and an estimated cost of £1 billion it looks like we have a tram! But I am still trying to find someone who likes the tram… Maybe this opinion changes after 31st May, the date we are finally able to travel by tram in Edinburgh!

Érase una vez un proyecto para construir una red de tranvías en la maravillosa ciudad de Edimburgo. Una forma de transporte que había sido eliminada hacía 50 años y que ahora, el gobierno local quería volver a instalar. El nuevo tranvía sería más moderno, más rápido, más ecológico y sobre todo sería muy útil para moverse por la ciudad. La primera fase del proyecto fue diseñada para unir el aeropuerto con la zona portuaria de Newhaven para después desarrollar otras nuevas líneas. Todo sonaba fantástico así que lo único que teníamos que hacer, era tener paciencia con las obras… después de todo serían dos años como máximo (¡qué inocentes éramos!).
La primera vez que cerraron Princes Street fue por nueve meses… y realmente fue así. Cuando volvieron a abrir la calle quedé impresionado por la organización y puntualidad de este país e irremediablemente pensé que esto en España no pasaría (no somos famosos por nuestra puntualidad precisamente…) Así que, a pesar de todos los inconvenientes surgidos por haber cerrado la principal arteria del centro de la ciudad casi un año, el proyecto iba bien encaminado y pronto podríamos disfrutar del nuevo medio de transporte (todavía seguíamos siendo inocentes). En este momento empezaban a surgir voces en contra ya que Edimburgo había gastado mucho dinero tiempo atrás para retirar el viejo tranvía y ahora se volvía a gastar dinero en volver a instalarlo.

Y las malas noticias empezaron a llegar: los costes se dispararon hasta triplicar lo que inicialmente se había previsto, tal y como pasó con las obras del Parlamento escocés tan sólo unos años atrás. El gobierno local entró en una serie de disputas con la compañía encargada del proyecto y durante los meses siguientes, todos fuimos testigos del fracaso de ese proyecto inicial. ¡Se había gastado casi todo el presupuesto y sólo se había construido una tercera parte! No fue raro que la palabra tranvía empezara a rechinar en los oídos de los edimburgueses. Hablar del tranvía se convirtió pues en un tema muy polémico, más incluso que hablar de la independencia.


Al final, después de muchos retrasos, obras en importantes áreas como Shandwick Place, Haymarket y de nuevo Princes Street y de un gasto aproximado de un billón de libras, parece que tenemos tranvía. Pero yo sigo todavía buscando a alguien que me diga que le gusta este transporte. Quizás esta opinión cambie después del 31 de mayo, fecha en la que de nuevo volveremos a viajar por Edimburgo en tranvía. 

1 comment:

  1. That's true I didn't find anybody who would say something good about the Edinburgh trams! I would like to see if that changed since the service is in operation.

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